VOLVER

Sí, si no me mires así, te lo digo a ti, que estas mirando aquí. Tengo lo que ves, centenares de ideas que necesito poner en orden y en algún sitio, he decidido ponerlas aquí, en este rectángulo de luces y al alcance de muchos.
No quiero seguir guardándomelas en mi libreta de apuntes.
Necesito que tomen forma, que tengan vida propia y esta es la mejor manera, crear algo que forma parte de mí mismo pero que a la vez quiero compartir con vosotros y con la gente que me conoce.
Los colores bailan y saltan dentro de mi cabeza, como notas musicales sin ningún orden, mis manos necesitan poner orden y llenar las hojas en blanco con imágenes.
Es como una cascada de imaginaciones que arrastran todo lo que encuentran en su camino.
Lo he conseguido, he encontrado casi lo que buscaba, el otro día por el barrio antiguo de esta ciudad, con un amigo entramos en una antigua tienda de especias.
Fue como hacer un viaje, un viaje hacia mi propio interior, todo estaba bien puesto en desgastados cajones de madera, en cada uno, una esencia, una hierba, un té, todo bien ordenado, todo en su sitio, pero cuando entras, la magia surge, sientes de golpe todos los olores, que sacuden el sentido del olfato.
Es lo que quiero hacer con mis creaciones, todo estará aquí, en este rectángulo de luces que es una extensión de mí persona.
Son armónicos colores, aquellos surgidos desde el misterio.